thehumanway


irkustk-baikal
febrero 5, 2010, 10:34 pm
Filed under: on the road, the results, thehumanway

aqui va, bastante resumidita la entrega que va de irkustk y nuestros dias en el lago Baikal, espero que os guste…ya estoy trabajando con los de Mongolia…yeah humans!

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volver a casa…
septiembre 30, 2009, 3:28 pm
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Hace tan solo cinco días que llegamos a España y hoy Valentina cogía su vuelo rumbo a Venecia, donde la esperarían sus padres y su hermana, los más castigados de nuestros patrocinadores puesto que han vivido unos días más de privación sin su Palladian Princess…

Hoy el último de nosotros regresa a casa, a reencontrar a las personas que día tras días han aguardado nuestro regreso. A aquellos que han trabajado duro, en paralelo a nuestro viaje, desde su oficina o puesto de trabajo interesándose diariamente por nosotros para que todo salga bien. Hemos contado desde el primer momento con el apoyo de los nuestros. Con la madurez y animo de nuestras familias, que ya nos sienten adultos; hombres y mujeres hechos y derechos preparados para enfrentarnos al mundo. Esa generosidad, esa bendición no pronunciada es algo que siempre agradeceremos.

En la cocina de cada casa se vivieron conversaciones y tertulias acerca de la ruta, en los primeros días: sus peligros y contingencias. También en cada salón se celebraron los ultimos brindis antes de marchar. Al principio el estomago encongido de nuestras madres generaba preguntas en cascada. Se expresaban dudas muy ciertas y  había silencios, pero poco a poco se fueron aclarando los términos y  llenandose de palabras. Las informaciones se cumplimentaron y se hicieron transferencias necesarias.

El dinero fluyó por cauces electrónicos y a toda velocidad. Las actividades bancarias del humanway empezaron a requerir muchísimo tiempo y dedicación. Al final,  yendo a parar a la yema de los dedos de Rubén y Jaime, que con los aportes diarios a cuenta que recibían tenían que poner en marcha muchas reservas. Hacer click en una casilla representaba que seis personas iban a estar en unas semanas al otro lado del mundo en un lugar o situación concretos. Esta responsabilidad de decisión, reiterada en lo correspondiente a billetes de tren y avion, alojamiento, vacunas y sobretodo visados, hizo poner en carga el músculo organizativo y nos llevó, sobretodo a ellos, a crecer en capacidad de gestión. Fueron muchas y muy largas las mañanas y tardes mandando mails, telefoneando y revisando preparativos para que este sueño saliese bien. La libreta amarilla de Jaime, escrita tan solo unas horas antes de marchar fue el documento de síntesis de un año de trabajo, sobretodo de las ultimas diez semanas de preparación intensa…Ha sido el librito mágico de Merlin que nos ha hecho movernos por estaciones y ciudades de medio mundo con seguridad y garantías. En realidad ha sido una de esas cosas casi invisibles pero que te ayudan tanto que te hace gozar mas del viaje y disfrutarlo. Gracias por ello chicos

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delhiumanity
septiembre 29, 2009, 8:05 pm
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La ciudad se agita, pero resuena menos de lo que cabria esperar. Se percibe el sonido sordo del movimiento cotidiano sin cobertura, se vislumbran sombras movedizas de contornos difuminados al fondo de la calle. No hay nada como el pardo y el oxido omnipresente contemplado en la oscuridad e iluminado solo por bombillas de filamento. Es el color de Delhi, el inagotable marrón pregnante, el tinte de la miseria, la radiacion más sincera y clarificadora del espectro visible. La etiqueta mas universal y asociable por todo ojo humano…

Desde que bajamos del tren y empezamos a caminar por la intrincada red de calles de Vieja Delhi supimos que habiamos llegado al lugar más degradado de los que habíamos visto en el viaje y en nuestras vidas. Eramos astronautas acarreando nuestras unidades de supervivencia y apoyando nuestro calzado especializado en el aspero y fragmentado asfalto…

Nuestra caminata atravesó el parque del ayuntamiento, que se hallaba sumido en una bulliciosa fiesta. Las calles que bordeaban la plaza estaban repletas de rickshaws y coches a toda velocidad pero esta vez estabamos acostumbrados a todo eso, llegabamos por quinta vez a una estacion en la India y por eso mismo nuestros sentidos pudieron percibir más claramente los cambios sucedidos entre nuestras ultimas etapas.

Habíamos llegado a la capital del segundo país más poblado de la tierra, al punto final de nuestro viaje y teníamos tansolo veinticuatro horas por delante, que queríamos emplear en descansar y llegar al aeropuerto. Sin complicaciones ni historias raras. Justo dejar el fardo en un sitio tranquilo, tomar una ducha, unos batidos y volar a casa. Pero la India no es así, no te deja marcharte sin marcarte a fuego un sello en la piel…

A poco, poquísimo, que sea uno sensible, esta ciudad madre y capital le deja a uno embargado. El volumen y la intensidad de todo aquí es inmenso; la nitidez de la miseria y los contrastes es asombrosa. Son tales las aristas de esta realidad humana que no es dificil herirse y sangrar. Nuestro corto paseo hasta llegar al hotel fue como recorrer una galería del infierno. Y lo más curioso y abrumador de todo es que no había pena ni llanto, solo personas habitando la calle. No era una sencilla estampa de emociones exaltadas, era vislumbrar un cuadro estático de una parte de la humanidad, era escuchar un rumor profundo y poderoso que arrastra a millones de personas allá abajo en alguna parte… era algo que vimos una noche y que esta noche es exactamente igual, en donde nadie llora ni a nadie importa…

Los hombres duchandose en la calle. Las familias viviendo en las aceras, intransitables por abarrotadas. Los pobres de los pobres tumbados en fila y durmiendo en la mediana de una calle, mientras coches a toda velocidad zumban en ambos sentidos. El liquido oloriento amarillento. La chapa abollada y el parachoques colgado…

El batido de maravillosos sabores. La mirada enorme, serena y eterna del niño. El Chai. El viejo que sonrie. La vaca placida….

Delhihumanity

…por Martin.



…de Nepal e India
septiembre 22, 2009, 2:50 pm
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Diecinueve de Septiembre…

Son las nueve y media de la magnana de un caluroso y humedo sabado y los humans la pasamos metidos en un desvencijado tren, en algun punto de la linea ferroviaria que une las ciudades de Agra y Jaipur, la capital del estado de Rajastan y puerta del desierto que se extiende hasta mas alla de la frontera con Pakistan.

Hemos estado esperando en la estacion mas de tres horas a que llegara el pesado chapazo rodante y mientras tanto, ha amanecido sobre las bovedas onduladas de acero de la estacion. La caminata inicial a las cuatro de la magnana con la ciudad inusualmente serena, bajo la luz anaranjada de las farolas de sodio habia sido esperanzadora; no hacia calor, ningun conductor loco acechaba y vacas dormian tranquilas sobre el asfalto. Pero este comienzo optimista se fue truncando a medida que nuestro tren, cuya salida se esperaba a las seis y diez, se iba retrasando mas y mas. Los caracteres rojos de diodos led del pantallon del hall perdieron toda su credibilidad cuando en menos de una hora retrasaron la llegada del tren en cinco ocasiones.

varanasi

Nuestro culo se estaba quedando como una tabla de lavar a base de esperar sentados en el anden. Pareciamos los unicos del lugar decepcionados por el retraso. Cientos de personas, familias enteras se estiraban en el suelo en las diferentes fases del suegno; los nignos se alternaban lloriqueando y cuando uno paraba otro empezaba al otro lado de la sala. Los pies descalzos y curtidos de todos ellos se plegaban en mil posiciones dejando mostrar enormes grietas y unas ugnas de aspecto deplorable… a decir verdad en el hall de esta magnana estaban presentes la mayoria de los descriptors propios del pueblo indio: la superpoblacion, la suciedad omnipresente  y la resignacion absoluta como modo de afrontar la realidad.

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Tibet ends after Qomolangma
septiembre 18, 2009, 6:05 pm
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Primera semana de septiembre…

Desde que el tren de las nubes nos sacara de la poza china, por medio del tren de las nubes, hemos vivido la mayor riqueza, intensidad y contraste del viaje. Parece como si ese embutido de chapa y acero laminado nos hubiera elevado al punto inicial de una montagna rusa gigante y ahora de repente empezara la caida, el bucle y la trepidancia…

Los dias recorriendo la amplia y silenciosa llanura tibetana hasta llegar al Everest fueron un oasis de paz. Nuestras jornadas se reducian a desayunos tranquilos en transnochados hoteles de estetica setentera, un par de horas o tres de jeep con los hits tibetanos del momento a todo volumen y una reiteracion de la mundologia budista tibetana ,que mi nula formacion (y consiguiente ausnecia de sensibilidad) en teologia asiatica no acertaba a comprender. Los dias acababan pronto y el inexpresivo guia nos dejaba todo el tiempo libre del mundo, nosotros mirabamos alrededor y buscabamos nuestro angulo, la calle estrecha, el comerciante risuegno con el que intercambiar impresiones. A menudo nos encontrabamos en pequegnos pueblos degradados, llenos de basura y perros vagabundos, pero las sonrisas propias de esta tierra nunca escaseaban…

everest

Despues de varios dias viajando por la “carretera de la amistad”, subiendo y bajando pardas laderas llenas de roca desprendida y la vegetacion casi nula, vislumbramos un picacho blanco entre las nubes, el espectaculo natural mas impresionante que habiamos visto. El guia y los conductores ni lo advirtieron, fue Pedro el que emocionado dijo “ Madre mia, eso es el Everest”. Mientras nosotros nos abrazabamos y se nos saltaban las lagrimas, ellos encontraron la escusa perfecta para echar unas esnifadas de pimienta. Hacia una tarde de sol preciosa y aquel pantallazo blanco, por encima de todas las nubes, aquel coloso mineral tapizado de las vidas de tantos valientes, nos habia robado el aliento… Lo vimos alla a lo lejos, sereno e inamobible y aun tardariamos un par de dias en llegar. Fue una estampa inolvidable con los jeeps parados en medio de la nada y nosotros corriendo y saltando de alegria en aquella muda carretera…

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T-22 Chengdu-Lhasa
septiembre 11, 2009, 12:25 pm
Filed under: on the road

5 de septiembre…

Ya llevamos tres dias en Lhasa, la capital de este inmenso y maravilloso pais que es el Tibet. Hace una magnana radiante de Sabado y nosotros la ocupamos en visitar uno de los numerosos templos budistas que pueblan las faldas de las enormes moles de piedra que rodean a la ciudad… Estos monasterios constituyen autenticos complejos urbanos amurallados que escalan por la ladera, horadandola y santificandola. En estos parajes remotos y deserticos se ha desarrollado el germen de una religion resignada y sencilla cuyo objetivo es la reencarnacion en la vida futura. Su simbolo es la rueda que nunca deja de girar y orar por si misma y por el viento que la mueve y sus llamativos colores representan la calidez y la honradez de los corazones del pueblo que habita el techo del planeta.

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Las calles de Lhasa palpitan y huele a turba quemada por todas partes; decenas de personas de todas las edades y condiciones peregrinan en torno al Jokhang, el templo principal de oracion de la ciudad. Algunos andando, dandole vueltas en sentido horario (haciendo koras) y otros arrastrandose literalmente y levantandose cada cinco metros para rogar. La afluencia es tan masiva que es casi imposible cruzar la calle sin chocarse con el gentio. El ambiente es distendido y tanto monjes como comerciantes hablan respetuosamente entre ellos y se saludan; parece como si el hecho propio de estar dando vueltas al templo hiciera comprender al resto el placer y el descargo que supone hacerlo, fluye la empatia entre ellos. Ademas, al contrario que los chinos, ellos hablan menos y en voz baja, lo cual hace que tanto las calles como las pequegnas plazas sean mucho mas tranquilas y disfrutables… Al fondo de cada calle hay un puesto policial con dos chavalillos con uniforme militar chino, metralleta y porra, no sea que este estado de calma y religiosidad se vea alterado… Sigue leyendo



Chengdu Grey… camino hacia el Tibet
septiembre 4, 2009, 5:02 pm
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Primero de septiembre…
En China, nuestros dias son de color gris, sea Agosto o Septiembre, el cielo es de color tiburon, haga calor o corra la brisa fresca, estos cielos se asemejan a la panza del lobo, a girones grisaceos y blancos. Parece que este pais estuviera iluminado con la luz justa, para no gastar, aunque sea pleno dia; parece que la luz procede de uno de esos armaritos de chapa cromada que contienen tubos fluorescentes tras una lamina de poliester, utilizado por los medicos para escrutar las radiografias. ¿Es este un cielo propicio para que, con la luz difusa y eterea ,queden impresas al trasluz en el asfalto fino, las huellas del pueblo mas numeroso de la tierra?
EL metalifero telon de fondo que esta detras de todo y la viruta piritica que se arremolina en las esquinas de las calles y se posa pesadamente en los tejados de las casas y los altos edificios de oficina, otorgan a este pais el color del maquillaje decadente y trasnochado; a su vez, la aplastante rutina e isotropia fisica de sus ciudades ahogan el suegno acuoso del pequegno pueblo, del universo rural, de la placida panza de vaca en que se encuentran ese universo estatico, lleno de arrozales, bambu y vapores de otros siglos. Un mundo rural onirico que tambien es gris, por supuesto, pero de la tonalidad y aroma que huele a lluvia, a futurible verde y no a cenicientas coladas…
Cada vez que abandonamos una ciudad amenaza lluvia y desayunamos expectantes, damos un par de vueltas mas de cucharilla a nuestros tes, oteamos tras la cortinilla. Cada uno se lo toma como puede, pero lo cierto es que salvamos el culo y nos metemos en internet, a salvo y tras varios clics y contrasegnas ponemos un poco de negro sobre blanco (como ahora). Gris.

A la hora de comer esta todo dicho, porque nos vamos poco mas tarde y el instinto humano, que es sensible al plateado, hace cargar mas los palillos y pedir racion extra de esto o  aquello que nos ha gustado mas… la tormenta imaginada necesita fuerza extra para ser capeada.

Desde el tren. Rumbo a Tibet

El Chino, que ha respirado un millon de veces este aire, que ha crecido dentro de este traje de cota de malla y que se ha enamorado bajo estos cielos de raya diplomatica, parece no acusar el deficit de watios sobre su piel, aunque claro, es dificil que el chino acuse (mas bien delata, es secretista y sonriente), es mas dificil aun que acuse deficit por ser este el regimen habitual y desde luego no acusa deficit de radiacion solar… El chino sonrie, escupe, calla, vende, vive su vida ante la sensibilidad extrema del que se oprime por el color del cielo…

Abandonando esta ciudad de Chengdu, con rumbo a Lhasa, nos sentimos en medio del pesado polvo de ferralla, como en suspension y pese a la toxicidad evidente  el color pregnante que nos amenaza a los del lejano Este, cada vez nos acercamos mas y vemos  grano a grano este espectaculo, y cada uno de ellos nos parece purpurina, deliciosas y delicadas briznas de purpruina…

http://www.youtube.com/watch?v=dgCVi8K3Ji0

http://www.youtube.com/watch?v=4BHk2kNYwcA